Literatura universal

Primeras obras de Ciencia Ficción (1818 - 1862)

Viernes, 01/06/2018

En 1818 la escritora Mary Shelley publica su famoso 'Frankenstein o el moderno Prometeo' que dará vida al subgénero de la Ciencia Ficción. Habrá todavía más relatos destacados hasta la llegada de Julio Verne en 1863 que se convertirá en el padre de este tipo de literatura.

1818 Frankenstein o El moderno Prometeo, escrito por Mary Shelley. Novela de horror, con un matiz de ciencia ficción tras la creación de un ser humano a pesar de no explicar exactamente cómo se logra.

1823 El mortal inmortal, escrito por Mary Shelley. Relato corto donde un aprendiz bebe una poción que retrasa su envejecimiento y su desventurada vida a través de los años. Aparece en el libro 'Lo mejor de la ciencia ficcion del siglo XIX Vol. 1 (1810-1882)' de la editorial ORBIS.

1826 El último hombre, escrito por Mary Shelley. Extensa novela, la mejor escrita y estructurada de toda su obra.

1827 The Mummy!, escrito por Jane Webb Loudon.

1835 La singular aventura de un tal Hans Pfaal, destacado relato corto escrito por Edgar Allan Poe, que aparece en el libro 'La ciencia-ficción de Edgar Allan Poe'.

1839 La conversacion de Eiros and Charmion, escrito por Edgar Allan Poe. Relato corto que aparece en el libro 'Lo mejor de la ciencia ficcion del siglo XIX Vol. 1 (1981)'.

1841 Un descenso al Maelström, escrito por Edgar Allan Poe. Relato corto donde se describe este peculiar fenómeno marítimo propio del norte de Noruega, junto a las islas Lofoten. Aparece en el libro 'Lo mejor de la ciencia ficcion del siglo XIX Vol. 1 (1981)' de la editorial ORBIS.

1844 La hija de Rappaccini, escrito por Nathaniel Hawthorne. Relato corto que describe la relación entre un joven que se enamora de una extraña señorita. Aparece en el libro 'Lo mejor de la ciencia ficcion del siglo XIX Vol. 1 (1981)' de la editorial ORBIS.

1849 La ciencia ficción de Edgar Allan Poe, recopilación de relatos escritos por Edgar Allan Poe.

1859 The Air Battle: a Vision of the Future, escrito por Hermann Lang.